Volaron tus cenizas al viento de tu campo,
sobre la oscura tierra, mojada por la lluvia
olian los tomillos, lloraba el viejo pino
una oracion de tarde, muriendo en las salinas.
Llevabamos el pecho henchido de sollozos,
los recuerdos salieron al oir nuestros pasos,
ibamos todos juntos, oh, madre, en el Camino,
dejando poco a poco tu polvo enamorado.
Tu polvo, tu ceniza, el cuerpo que fue tuyo
se enterro lentamente en tu tierra callada
y todos nos sentimos bajo la triste tarde
mariposas sin rumbo por la vereda larga...
Tu, madre te amaneces, te creces, te desgranas
con cada sol naciente, con cada tarde malva,
y tus hijos oimos tu voz con nuestras voces
y hablamos con tu boca y sentimos con tu alma.
Que el viento de la tarde te arrulle entre los pinos
que tu tierra cobije tu cuerpo ya cansado,
que la luna vigile la senda que anduviste
y que el Cielo te deje dormir sobre tu campo..
CENTAURA



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