Todos los dias muere el ocaso

en eterna soledad silenciosa.

Muere el dia en la ceniza de la luz.

Morimos todos los dias un poco

en la vida del tiempo.

Cuanto mas me acerco

viajo en un cauce de sueño,

viajo a un mar donde el agua

escarba la conciencia.

Atras quedo la niñez

en el camino de olvido y recuerdo.

Existe luz en la noche

y en la luz, noche.

Despues de morir

me renaceran

para ser yo.

El yo de la aldaba

que llamo a las puertas

y no se abrieron.

El yo del camino

que miraba atras

para ver la huella.

El yo de la palabra

que fue un silencio.

El yo de las amapolas

que las acaricio

para sentir su sangre.

CENTAURA